El teatro, en deuda con Heidegger. El País. 30/05/1976

Al comentar la muerte de Martin Heidegger ha dicho, en estas páginas, Julián Marías, que «Heidegger habló, quizá demasiado, de la angustia, de la cual se apoderaron los que no eran capaces de seguirlo leyendo». De esa angustia y de algo más se apodero, sobre todo, el teatro que había intentado, sin gran éxito, apoyarse en el sistema hegeliano. Pero que quedó fascinado con los análisis del Dasein, el existir humano, la manera de existir del hombre en el mundo, el continuo proyecto de trascendencia de un ser finito. Una de las tendencias de la filosofía de la existencia -el existencialismo de Heidegger, Sartre y Merleau-Ponty-, con sus estímulos constantes a la fenomenología, ha señalado una de las líneas más ricas y clarificadoras del teatro contemporáneo la línea que, de una u otra forma, ha denunciado la inautenticidad y banalidad de los comportamientos.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Domingo, 30 de mayo de 1976

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