Un documental defiende la catalanidad del descubrimiento de América. La Vanguardia, 13/06/2003

Barcelona. (Agencias).- Colón no era genovés sino barcelonés, las tres carabelas no salieron de Palos, en Huelva, sino de Pals, en Girona, donde vivía Pinzón, que en realidad se llamaba Pinson, según el documental “La apropiació del descobriment d’América: una conspiració d’Estat?”, que se estrena la próxima semana en los Cines Verdi.
El director del documental, David Grau, reivindica la catalanidad de la conquista del Nuevo Mundo. Grau ha explicado que el hecho de que Colon fuera catalán no es una simple anécdota histórica, sino una muestra de la magnitud de la censura que han ejercido “los funcionarios españoles” durante los últimos quinientos años para “deformar la realidad y crear una leyenda nacional unitaria” española.
Una unidad que no existe, según Grau, que considera que desde la unificación del Reino de Castilla con el de Aragón se han visto obligadas a convivir “dos Españas enfrentadas”, “una democrática y federalista” defendida por los catalanes y otra “centralista y autoritaria” nacida en tierras de Castilla.
La película defiende la catalanidad de Colón a partir del trabajo del historiador Jordi Bilbeny. El investigador argumenta que Colon era un militar que luchó en la guerra civil catalana de 1462 al lado de la Generalitat contra Joan II, padre de Fernando el Católico. Un hecho que explicaría la antipatía que Fernando el Católico sentía hacia Colón.
Además, Fernando II “no pertenecía a la estricta dinastía real catalana, sino a los Trastámaras castellanos y nunca encajó en la tradición política catalana, en la que la voluntad del Rey no se podía imponer unidireccionalmente, como pasaba en Castilla, sino que estaba sometida a pactos”, según Bilbeny. Por lo tanto, aunque Fernando el Católico nació y se crió en Catalunya, representa una “visión de la vida y de la política propia de los castellanos”.
Las divergencias políticas y personales entre el Rey y Colón llevaron a Fernando II a iniciar una labor de censura para tergiversar los hechos y a impulsar un largo litigio contra los descendientes de Colón para desposeerlos de los derechos que les había otorgado con las Capitulaciones.
Una manipulación y una censura que ha llegado hasta nuestros días y que ha conseguido que los niños aprendan en la escuela que Colón era genovés y que las tres carabelas salieron de Andalucía, dos falsedades, según el documental.
Grau hilvana sus argumentos con entrevistas a tres historiadores y fotografías de documentos, pero también introduce escenas de ficción “para que no se haga tan pesado”. Las protagonistas son Carme Sansa, que interpreta a una mujer interesada por la historia, y Anna Abadía, que encarna a una joven bibliotecaria que escucha los descubrimientos de la actriz principal.

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