“D’Ors fue el primer fascista español”, afirma el historiador Cacho Viu. Miguel Mora. El País. 08/07/1997

“Eugenio D’Ors fue el primer fascista español”. Esa es la conclusión a la qué ha llegado el historiador Vicente Cacho Viu (Madrid, 1929) en su libro Revisíón de Eugenio D’Ors (Quaderns Crema y la Residencia de Estudiantes), que fue presentado ayer en Madrid. Aproximación a la juventud teórica del polémico intelectual catalán -analiza el periodo 1902-1930-, el libro afirma que D’Ors (1881-1954) “se impregnó en París, entre 1906 y 1910, de la corriente autoritarista francesa que sería la génesis del nacionalsocialismo. Georges Sorel, en lo social-sindical, y su amigo Charles Maurras, en lo nacionalista, le influyeron mucho”.

Heidegger, el pensador desilusionado. Luis Fernando Moreno Claros. El País. 26/10/2015

Los cuatro tomos pertenecientes a la serie de los Cuadernos negros de Martin Heidegger (1889-1976), publicados entre 2013 y 2015 en Alemania, causaron revuelo a escala mundial porque reafirma la idea de que el célebre filósofo alemán se entusiasmó con el nazismo y manifestó ciertos rasgos antisemitas. En España aparece ahora el primero de estos volúmenes, un dietario filosófico que contiene cientos de pensamientos de diversa extensión escritos entre 1931 y 1938. Aunque buena parte de ellos son de materia filosófica, otros muchos aluden a la circunstancia política alemana: el triunfo del nacionalsocialismo, que Heidegger aclamó; él mismo, en 1933, fue rector de la Universidad de Friburgo luciendo bigote hitleriano y esvástica en la solapa; pocos parecían entonces tan nazis.

Fascismo. Santiago Montero Díaz. Cuadernos de Cultura. Valencia. 1032

El fascismo, por su radical novedad histórica y por su original concepción y táctica del Estado, ha desorientado a innumerables tratadistas. En pocos países como en España se han difundido ideas tan lamentablemente equivocadas sobre este régimen. Interpretaciones inexactas, puntos de vista opuestos a la verdad e ineficaces completamente para un conocimiento aproximado de la realidad fascista. Este trabajo aspira a contribuir a la renovación de las ideas populares sobre el régimen fascista. Es un enjuiciamiento al mismo tiempo más severo y más justo que el que ha popularizado la prensa burguesa española.
La brevedad de esta exposición me ha decidido a abordar el tema de una manera sustantiva; esto es, apiñando las ideas fundamentales en torno al fascismo, señalando las normas directrices básicas de este movimiento. Así he formado un núcleo de puntos de vista esenciales, más que un rosario de páginas descriptivas o de fáciles reseñas históricas al alcance de cualquiera. Presumo que los lectores habituados a buscar lo sustantivo, buceando bajo la fronda de lo formal, se darán cuenta de mi esfuerzo. Si he conseguido o no mi propósito, es ya cuestión distinta. Si el lector tiene interés en ello, lo sabrá dentro de pocos instantes.